, Baja California Sur

Reseña Histórica

, Baja California Sur

La California Antigua

Al considerar el pasado histórico de la California milenaria, se distingue la presencia de los antiguos naturales de esta región, provenientes de un largo peregrinar por la ruta de Behring, que en su paso ancestral nos legaron un impresionante y rico testimonio de su vida con murales, grabados y vestigios que al paso del tiempo despiertan la admiración de sus visitantes.

El arribo del conquistador español en 1533 identificó la presencia de grupos tribales: Pericúes, Guaycuras y Cochimíes, los que al parecer, no guardaban relación con los antiguos pobladores de la península.
Loreto-Conchó o Corunchó, que en la lengua indígena significa Mangle Colorado, desde tiempos remotos estuvo habitada por grupos aborígenes de los Cochiníes (aimones y Guaycuras monquís)

La palabra Cochimí quiere decir (hombres del norte); la palabra Guaycura la tomaron los españoles de huajoro, palabra que oída por primera vez entendieron que significaba amigo. Los asentamientos primitivos se daban fundamentalmente a la orilla de arroyuelos o en aguajes, tales como: Conchó, Biaundó, Viggé, Ligüí, Notrí Bonó, Chuenquí y otros.

Los naturales californios no tuvieron cultivos de ninguna clase; carecían de los más rudimentarios conceptos de arquitectura y el barro lo usaron solamente algunos sectores de la región norte. Para ciertos menesteres utilizaban las conchas que había en las playas y comían sus alimentos tostados o asados. El atole lo hacían moliendo las semillas de que disponían, de mezquite o de otras leguminosas, las mezclaban con agua dentro de cestas de varas comunes a todas las tribus y luego echaban sobre la mezcla piedras calientes al rojo vivo para lograr la cocción. Las actividades cotidianas eran la pesca, la caza y la recolección de frutos y semillas. La cosecha preferida eran las pitahayas, las ciruelas y el mezcal. Sus viviendas eran muy sencillas hechas de piedra suelta colocadas en forma de círculo, sin techo. En cuanto a indumentaria los hombres andaban completamente desnudos, sólo empleaban algunos adornos de carrizos y caracoles y conchas de mar. Las mujeres usaban unas enaguas de carrizos delgados ensartados en pita (fibra vegetal) y se tapaban la parte de atrás con pieles de venado o de cualquier otro animal, adornaban su cintura con un bello cinto y su cabeza con una curiosa red a manera de venda. Para andar en el monte ambos utilizaban huaraches de cuero o de tejido tipo ixtle.

El ajuar doméstico se reducía a una batea y una taza hecha de plantas flexibles, como el mimbre; contaban también con un palillo para encender lumbre,

La California Colonial

Partiendo del proceso de conquista espiritual y militar que los españoles emprendieron en California, resultan sorprendentes e innumerables los hechos y circunstancias que comprenden el rico y diversificado testimonio histórico del inicio de la gran construcción de la California misional, de la cual se han derivado diversas corrientes de expresión, en las que distinguidos investigadores locales, nacionales y del extranjero han posibilitado el conocimiento y la mejor comprensión de esta etapa.

Un pequeño grupo de europeos y gentes de la Nueva España arribó el 19 de octubre de 1697, a un lugar situado en 26 grados de latitud norte, nombrado Conchó en lengua indígena. Seis días después, el 25, entronizada la imagen de Nuestra Señora de Loreto, hasta hoy venerada, allí, comenzó a existir la misión que ostenta tal nombre, madre de cuantas se fundaron en las Californias. Quien encabezaba ese grupo, el jesuita Juan María de Salvatierra, había tenido que vencer grandes dificultades hasta hacer realidad lo que entonces contemplaba. Casi una obsesión fue para él la idea de acercarse a los indios californios. Su amigo, el célebre misionero del gran noroeste mexicano, Eusebio Francisco Kino, compartía la misma obsesión.

Hubo que gestionar licencias de sus superiores religiosos, del Virrey de Nueva España y buscar benefactores. Se requerían tantas cosas para establecer misiones en esa tierra que se creía era una gran isla. Al fin, ya a comienzos de octubre de 1697, cerca de la desembocadura del Yaqui, en Sonora, Salvatierra disponía de dos embarcaciones en las que cargó las provisiones que alcanzó a reunir. En ellas iban a viajar sus pocos pero atrevidos acompañantes. Kino debía ser uno de ellos. Una rebelión de indígenas en el norte de Sonora impidió en el último momento que lo hiciera. Kino hubo de permanecer allí para ayudar en la pacificación de los alzados.

Para valorar lo que significó el asentamiento en California de ese grupo de hombres encabezados por Salvatierra, habría que recordar una larga y fascinante historia.

La \"€œEpopeya\"€ fue el proceso que desencadenó el jesuita Juan María de Salvatierra, al fundar ese día la misión de Nuestra Señora de Loreto en las costas del Golfo de California, frente a la Isla del Carmen. Fue epopeya porque unos cuantos hombres, Salvatierra, oriundo de Milán; un español, un portugués, un mexicano, un maltés, un siciliano, un mulato peruano y tres indios de las misiones del macizo continental emprendieron entonces, en son de paz la introducción del cristianismo y la enseñanza a los nativos californios, entre otras cosas, de la agricultura que les proporcionaría una dieta más rica y variada.

A ello siguió la fundación de pueblos que son antecedentes de poblaciones como La Paz, San José de Comondú, Todos Santos, San José del Cabo, San Ignacio y otros más. Logros importantes, en un ámbito geográfico muy difícil, alcanzaron los jesuitas. En la península trabajaron de forma pacífica, durante sólo siete décadas, hasta que en febrero de 1768 les llegó la orden de su expulsión dispuesta por Carlos III.

Pero si esta historia reviste visos de epopeya, también los tiene de tragedia. Ella puedo cifrarse en pocas palabras. La relación asimétrica con los nativos californios trajo consigo tina alarmante disminución demográfica que, en pocos años, culminó con su casi total desaparición. Y ésta no se debió a la explotación del trabajo de los indios como había ocurrido en las islas del Caribe. Tampoco provino de los enfrentamientos bélicos, que hubo pocos y de escasa magnitud. Las causas deben identificarse sobre todo en las epidemias que se dejaron sentir entre los indios, de enfermedades que antes desconocían.

No fueron precisamente los misioneros los que las propagaron sino otras gentes procedentes del macizo continental marineros, soldados, mineros y aventureros y también quienes desembarcaban venidos de las Filipinas. Los famosos galeones tocaban regularmente San José del Cabo y era puerto desde donde se difundían principalmente los males: el tifo, la viruela, la sífilis.

Factor que también contribuyó a la dramática disminución de los nativos californios fue la imposición de un régimen de vida totalmente diferente de aquel que, por milenios, habían tenido. Los jesuitas si se requiere, con la mejor de las intenciones los congregaban en sus misiones y allí, además de cristianizarlos, los hacían distribuir su tiempo literalmente a toque de campana: levantarse a una hora determinada, acudir a misa, desayunar, salir al campo a labrar la tierra, en tanto que las mujeres aprendían a hilar, tejer y cocinar, hasta que la campana, después de resonar otras muchas veces, volvía a oírse cuando llegaba el momento fijado para acostarse. Los indios, que habían conocido la libertad de su vida seminómada de recolectores, cazadores y pescadores, se vieron abrumados por esa imposición. Su existencia cambiaba de súbito y radicalmente. Esto y las epidemias fueron causa de la epopeya jesuítica fuera a la vez para los indios trágica experiencia.

Alabar o condenar lo que entonces ocurrió no compete al historiador. Éste no debe convertirse en juez, en su acercamiento al pasado buscará reconstruir y entender lo que ocurrió sin ser necesariamente imputable a propósitos aviesos. Los jesuitas trataron de evitar o atenuar las epidemias. El régimen de vida al que sometieron a los indios les parecía el más adecuado para hacer posible su cristianización y mejoramiento en materias como la introducción de la agricultura, antes allí desconocida\".

Sobre las condiciones prevalecientes en 1800 en las diversas misiones de California se señala de manera importante:

El alto costo de mantenimiento de las misiones y la decadencia de las poblaciones indígenas también restringieron el desarrollo de las misiones dominicas de la península. I,as violentas inundaciones padecidas en San José del Cabo en 1793 causaron daños extensos que forzaron la recolocación y reconstrucción de la misión y, en 1795, la de Nuestra señora de Guadalupe había decaído hasta tal estado, que su población indígena fue trasladada a la de La Purísima Concepción. El aumento de la población civil y militar en el sur, en el Real de Santa Ana y en Loreto donde en 1800, alcanzó 600 habitantes, también contribuyó a causar problemas a las misiones porque la sífilis, la viruela, y otras enfermedades contagiosas introducidas por los colonos y soldados habían diezmado gran parle de la población indígena durante las últimas décadas del siglo XVII.

Los acontecimientos externos también contribuyeron a la decadencia de las misiones de las Californianas. Así, el crecimiento del poder de Napoleón Bonaparte en Europa y la expansión de los Estados Unidos hacia el valle del Río Misisipí, atrajeron atenciones principales de la corona española y la invasión de España por las fuerzas napoleónicas en 1808 causó el abandono de interés en la frontera misionera de California. Este abandono fue fatal dos años después en 1810 con el principio de las guerras de independencia en Nueva España y las demás regiones de Hispanoamérica y con la concentración consecuente del virreinato en la lucha para terminar dicho movimiento de insurrección.

Con la terminación de envío de provisiones y apoyo monetario desde la tierra firme de Nueva España, los dominicos de Baja California iniciaron la lucha por la supervivencia de sus misiones, concretando sus esfuerzos en la costa septentrional del Pacífico, donde el comercio ilícito en pieles de nutria, sal, cueros y sebo con los navíos de los Estados Unidos, Rusia y otros países les permitirían la adquisición de los alimentos básicos, ropa y otros artículos fabricados\"€.

Es considerable los efectos derivados de la Independencia de México de España y el desarrollo de la vida misional:

La creación de la República Mexicana bajo el Acta Constitutiva en 1824 mantuvo el estado legal de las misiones como una responsabilidad del Estado, pero sin embargo, los liberales republicanos discurrieron en contra de su retención como vestigios del colonialismo, mientras, además, la escasez monetaria y los conflictos internos contribuyeron a su continuada decadencia. Como resultado de tales factores, así como de la decadencia de la población indígena debido a las epidemias, se redujo el número de personal destinado al campo misionero dominico.

Durante la primera década de la independencia mexicana se aumentaron los sentimientos liberales anticlericales y antiespañoles y con la llegada al poder del general Antonio López de Santa Anna y el establecimiento de Valentín Gómez Farías, exponente principal del liberalismo, como Presidente Interino de la República, se iniciaron extensos programas de dicho anticlericalismo. El 17 de agosto de 1833 el sistema misionero en toda la nación fue secularizado por decreto de Gómez Farías, colocando las funciones del estado, las temporalidades concedidas o vendidas a individuos y, además las órdenes religiosas encargadas de su administración fueron abolidas. Este decreto presidencial causo la clausura de las misiones de Alta California y legalmente puso fin a los establecimientos dominicos en la península; no obstante, debido a los singulares servicios prestados por las misiones en la ocupación de terrenos baldíos y en la enseñanza de las poblaciones aisladas de la región, el decreto de secularización fue suspendido en lo relativo a Baja California.

Toponimia

, Baja California Sur

Concho: Que en lengua indígena significa \"€œMangle Colorado\"€ y bautizada por Loreto por el padre Jesuita Juan María de Salvatierra en memoria del día que arrivaron al lugar \"€œNuestra Señora de Loreto\"€.

Personajes Ilustres

, Baja California Sur

Padre Eusebio Francisco Kino (1645 -1711)
Destacado religioso italiano nacido en Segno, en El Tirol en 1645, benefactor de las misiones del noroeste de México, promovió recursos y esfuerzos para impulsar la evangelización indígena en las Californias a partir de la fundación de la misión de Loreto.

Padre Juan María de Salvatierra y Vizconti (1648-1717)
De origen italiano, nació en Milán en 1648, se incorpora a la orden jesuita e inicia el proceso de conquista evangélica con la cruz misional. Ferviente seguidor de la Virgen de Loreto, fundó el 25 de octubre de 1697 la misión de Loreto Conclió, capital histórica de las Californias. Se le reconoce como el Conquistador Apostólico de las Californias.

Padre Juan De Ugarte Vargas (1660-1730)
Religioso de origen hondureño, se le considera el Primer Maestro de las Californias. Al fallecer el padre Juan María de Salvatierra, Ugarte lo sustituye en la Presidencia de las Misiones, concluyendo la etapa de esta orden religiosa, dejando una impresionante obra misional realizada en 70 años, en la que resalta, el establecimiento de un sistema educativo donde se identifica el aspecto religioso y la práctica agrícola

Padre Francisco María Píccolo (1654-1729)
Misionero jesuita, oriundo de Palermo, Italia, se sumó al trabajo del padre Salvatierra fundando la misión de San Francisco Javier, en el año de 1699. Se le reconoce como Precursor de la educación indígena. Murió en Loreto a la edad de 79 años.

Padre Jaime Bravo (1683-1744)
Misionero jesuita, originario de Aragón, España; en el año de 1705 se incorpora al trabajo misional de California, colaborando de manera especial con Juan María de Salvatierra. Contribuyó en la formación educativa de los naturales de esta demarcación, que hizo posible el aprendizaje sobre agricultura e hilados, período en el que logró la construcción que configura el templo actual de Nuestra Señora de Loreto. Fundador en 1720 de la misión de Nuestra Señora del Pilar en la Bahía de La Paz.

Teniente José Manuel Ruiz Carrillo (1756 -1835)
Loretano distinguido, participó en la firma del Acta de Adhesión a la República el 16 de agosto de 1824, Primer Gobernador loretano de la República restaurada en California. Otorgó durante su etapa, 35 títulos correspondientes a 37 sitios de ganado mayor.

Capitán Buenaventura Araujo
De origen loretano, marino destacado en la defensa de Veracruz en la invasión de Estados Unidos en 1847.

Alférez Fernando de la Toba
Patriota californiano, que tuvo el privilegio de servir a su pueblo como Gobernador de la Colonia en 1814, y como jefe Político en la Época Independiente; los dos cargos los ejerció desde Loreto. Participó en la lucha por la Soberanía Nacional y la Independencia de la República.

Capitán José María Mata (1791-1870)
Comandante de la Compañía Presidencial de Loreto y Gobernador interino de las Californias, organizó a los habitantes del pueblo para la defensa ante el ataque del filibustero inglés Thomás Cochrane, quien pretendía apoderarse de la península. Con un reducido grupo de loretanos repelió al invasor y el día 7 de marzo de 1822, en unión del Alcalde Juan Higuera, incorporó Baja California a la Independencia de México del reino español. Actualmente la Sala de Cabildos del Ayuntamiento de Loreto lleva su nombre.

Juan Felipe Lagos Romero (1866-1941)
Originario de Tlacotalpan, Estado de Veracruz, arribó a tierras sudcalifornianas en 1897 como funcionario de gobierno. En 1912 fue nombrado jefe de la Sección Aduanera de Loreto, puesto que desempeñó hasta 1931, año en que fue jubilado por más de 40 años de servicio público. Autodidacta de la medicina homeopática, dispuso de sus conocimientos para atender solícito la salud de los loretanos; su tarea altruista y humanista, así como los trabajos de alfabetización, le llevaron al reconocimiento de su pueblo adoptivo quien impuso su nombre a la escuela primaria de la Colonia Zaragoza.

Simón Dav Is Monroy (1869-1923)
Originario de Ligüí, compartió ideales de la Revolución Mexicana con Manuel F. Montoya participando en la defensa de Santa Rosalía y la aprehensión de los huertistas en San Ignacio.

Pablo Drew Verdugo (1873-1935)
Patriota originario de Loreto, se unió a la causa revolucionaria en Santa Rosalía, donde participó en la defensa del pueblo contra las fuerzas usurpadoras de Victoriano Huerta.

José Fidencio Pérpuly Vidaurrázaga (1881-1936)
Comerciante y naviero, promovió las actividades económicas de Loreto, apoyando con recursos y medios de subsistencia a rancherías y productores de la zona, dando certidumbre y esperanza durante una de las etapas más críticas de la vida loretana.

Eduardo Estrada Mendoza (1890-
Originario de San José del Cabo, Subdelegado de la Colonia Zaragoza en 1930; promotor del nombre a la colonia; gestor del camino a Ligüí y de la construcción de un bordo de desviación de aguas broncas. En reconocimiento a su destacada labor social, una calle de su pueblo adoptivo lleva su nombre.

Padre Modesto Sánchez Mayón (1897-1987)
Sacerdote originario de Atengo, Jalisco, de espíritu misionero y constructor, heredado de Salvatierra, se hizo cargo de la misión de Loreto en 1947 hasta 1977. En ese período lleva a cabo la reconstrucción de la iglesia que se encontraba en ruinas desde 1879 a causa de temblores. Con los recursos obtenidos mediante un premio de la Lotería Nacional de quinientos mil pesos del 15 de septiembre de 1955, realizó numerosas obras sociales, entre ellas la restauración del altar mayor y la fachada principal de la misión de Loreto. En 1948 promovió e inició los trabajos para construir el camino a la misión de San Javier. Su obra póstuma fue La Santa Casa inspirado en la vida de Salvatierra en una visita que hizo a Nazareth en Loreto, provincia de Ancona, en Italia; La Santa Casa de Loreto, obra inconclusa por cierto, fue su refugio hasta su muerte en 1987, a la edad de 90 años. El padre Modesto, como se le conocía, fue un hombre ejemplar, muy querido y respetado en Loreto. Como recuerdo perenne, se conserva en la entrada de Loreto el jeep que lo acompañó desde Tecate en 1947 en todas sus visitas pastorales y que sirvió para el acarreo de materiales en la reconstrucción de la misión de Loreto.

Juan José Garayzar Amador (1899-1975)
Comerciante y funcionario público originario de Loreto, desempeñó diversos cargos, destacando como Subdelegado de Gobierno de su pueblo natal en el periodo 1933 -1936.

Profr. Carlos Roberto Cortés Leyva (1901-1992)
De origen salvadoreño, nacionalizado mexicano; casado con una loretana, arraigó en Loreto su esfuerzo, capacidad y talento en la tarea fecunda de forjar mejores ciudadanos. Promovió diversas expresiones de cultura y arte, que le valieron el reconocimiento de los loretanos imponiendo su nombre a la Biblioteca Pública de Loreto.

Profra. Felicitas Ramírez Preciado (1902-1987)
Impulsó los trabajos de alfabetización y educación básica entre los habitantes de la región. En su tarea es reconocida como Forjadora de Generaciones, a la que se dedicó la mayor parte de su vida.

Profr. Manuel Davis Ramírez (1931- )
Originario de Loreto, egresado de la Escuela Normal Urbana de La Paz; fue Regidor del Primer Ayuntamiento de Comondú, Diputado Local al Congreso Constituyente del Estado. Fundó las Escuelas Secundaria y Preparatoria Federales del Puerto de Loreto.

Cronología de hechos históricos

, Baja California Sur

1697
En la galeota Santa Elvira el padre superior Juan María de Salvatierra en la bahía de San Dionisio, fundó el 25 de octubre de 1697 El Real de Loreto y la misión de Nuestra Señora de Loreto Conchó, Cabeza y Madre de todas las Misiones de la Alta y Baja California.
1699
El jesuita Francisco María Píccolo fundó la misión de San Francisco Javier Viggé Biaundó, (única misión al igual que la de Loreto) que se conserva hoy en día en este municipio.
1699
El padre milanés Juan María de Salvatierra fundó la misión de San Juan Londó.
1701
Llega a Loreto el padre Procurador Juan de Ugarte, convirtiéndose en el mejor auxiliar del padre Salvatierra en la obra evangelizadora de California y, posteriormente, en su sucesor.
1703
El 8 de septiembre fue concluída la primera iglesia de Loreto, hecha de adobe y techo de madera, la que, en solemne ceremonia, fue puesta en servicio, al trasladar la imagen de la Virgen de Loreto, cumpliendo con la procesión, misa y sermón, contando con la asistencia de los sacerdotes de la California.
1704
Salvatierra fue designado Padre Superior Provincial de la orden jesuita en México. A través de ese cargo, promovió ante el Fondo Piadoso de las Californias se apoyara la obra misional en la península.
1705
El padre Pedro de Ugarte fundó la misión de San Juan Bautista Malibat Ligüí.
1707
Regresó a Loreto el padre Salvatierra, después de servir en el gobierno de su orden religiosa, como Provincial de los jesuitas en México.
1720
Ante la necesidad de apoyar el abastecimiento de las misiones desde Sinaloa, y ampliar las exploraciones en la península, el padre Juan de Ugarte supervisó la tala de árboles de Güéribo (vocablo indígena) al norte de San Javier, para la construcción del primer barco en California, llamado El Triunfo de la Santa Cruz, que fue botado cerca de Mulegé.
1729
Muere en Loreto el padre Francisco María Píccolo, a los 79 años de edad, descubridor del sitio donde se construyó la misión de San Francisco Javier.
1742
Se terminó de reconstruir por el padre Jaime Bravo, la misión de Loreto, tal como subsiste hasta nuestros días, la que después fue reproducida mediante remode laciones más recientes.
1767
Por orden del Rey Carlos III de España, los misioneros jesuitas fueron obligados a abandonar California y la Nueva España, debido a supuestas acusaciones de riqueza, poder político excesivo, negociaciones contrabando y el mal trato a los indígenas californianos.
1768
Concluye una etapa misional de 70 años, al partir hacia la Nueva España, el 3 de febrero, la nave Purísima Concepción, con los 16 misioneros de La Compañía de Jesús expulsados de California al viejo continente.
1769
En su carácter de visitador general, don José Gálvez expidió el decreto: La instrucción para el restablecimiento, formación y ornato público del pueblo y misión primitiva de Loreto, representando el antecedente más remoto, para la organización del desarrollo urbano de una población en Sudcalifornia.
1769
El visitador Gálvez, dicta disposiciones que benefician a los indígenas de Loreto, al fundór un colegio para la formación de buenos marinos y pescadores capaces.
1769
Las Californias se dividen en Vieja California y Nueva California, después conocidas como Baja California y Alta California, respectivamente.
1773
Bajo la autoridad del padre fray Vicente Mora, arribaron en el mes de octubre diez frailes dominicos, sustituyendo a fray Francisco Palóu y a los misioneros franciscanos, que permanecieron en Loreto solamente 5 años, dirigiéndose a la Alta California a continuar su labor colonizadora.
1777
Por disposiciones de la corona española, Loreto deja de ser depositaria de los poderes del virreinato y capital de las Californias, categoría que tuvo por 79 años, trasladándose ésta a Monterrey, Alta California.
1804
Con la separación de las Californias, Loreto fue designada de nuevo capital, pero únicamente de la Baja California y se nombra como Gobernador al capitán Felipe de Goicochea.
1814
A la muerte del capitán Felipe de Goicochea, se designó al último Gobernador colonial de California: el capitán José Darío Argüello, quien concluye la Etapa Colonial hasta 1822.
1822
El 4 de marzo, el capitán José María Mata, Gobernador interino de la península, organizó la defensa de Loreto en el ataque de una escuadra del barco Araucano del filibustero inglés Lord Thomás de Cochrane. Al frente de 15 civiles repelió la agresión y recupera el botín que habían hecho los invasores.
1822
El 7 de marzo, en la antigua Casa de Gobierno, el capitán José María Mata, convocó al pueblo de Loreto y en compañía del Primer Alcalde de Loreto, Juan Higuera, proclamó la incorporación de la península al nuevo México Independiente; con esta defensa heroica y declaratoria se puso a salvo la mexicanidad de la península.
1822
Por instrucciones del comisionado imperial, el título de Jefe Político sustituyó al de Gobernador, que tradicionalmente se atribuían a los capitanes del presidio de Loreto. Así, el primer Jefe Político que tuvo la Baja California fue el Alférez Fernando de la Toba.
1822
El domingo 7 de julio, Agustín Fernández de San Vicente, enviado a Loreto por el emperador Iturbide, en Sesión Solemne de Cabildo presidió la Jura de Independencia, y reconocimiento del nuevo sistema por las autoridades civiles y militares y pueblo en general, firmando esta acta de obediencia al soberano constituyente, el Alférez Fernando de la Toba como jefe Político; Juan Higuera como Alcalde; Anastacio Arce, primer Regidor; Enrique Cota, segundo Regidor; Luis Cuevas, Síndico Procurador y Martín Higuera, Secretario. Teniendo como sede al Ayuntamiento, el cual es reconocido hoy como la Casa de Piedra.
1822
El 27 de julio se inicia la vida municipal en Baja California, al instalarse por el comisionado imperial Agustín Fernández de San Vicente, los primeros Ayuntamientos: Loreto, San José del Cabo y San Antonio, fundamentados en la Constitución de Cádiz de 1812. Se ratificó en el cargo de Alcalde de Loreto a Juan Higuera.
1822
El 30 de octubre, antes de marchar de la península, Agustín Fernández de San Vicente depuso al Alférez Fernando de la Toba, y nombra en su lugar, al loretano José Manuel Ruíz Carrillo. Posteriormente en 1825, de la Toba ocuparía de nuevo ese cargo.
1824
E1-17 de agosto, en Ceremonia Solemne celebrada en el antiguo presidio de Loreto y Casa de Gobierno, llamada ahora como la Casa de Piedra, los integrantes del Ayuntamiento y la milicia firmaron el Acta de Adhesión de Baja California a la nueva República Federal Mexicana; acción que reafirmó para nuestro país, la integridad de su territorio y sus recursos patrimoniales.
1824
La nueva Constitución de la República establece un sólo jefe Político para las dos Californias con sede en la Alta California, con un jefe Político a interno en Loreto.
1825
Siendo electo Presidente de la República, Guadalupe Victoria, se designó Comandante General y Jefe Político de las Californias, al Teniente Coronel de Ingenieros José Manuel de Echeandía, llegando a la península acompañado de 9 frailes dominicos el 28 de junio. Durante su paso a San Diego expidió un Reglamento de las Misiones.
1825
Con el establecimiento de la República Federal, se instaló la primera Diputación Territorial, que junto con las jefaturas Políticas y los Ayuntamientos conformarían el nuevo modelo de organización político administrativo del territorio de las Californias.
1825
Con el establecimiento de la República Federal, se instala la primera Diputación Territorial, que junto con las jefaturas Políticas y los Ayuntamientos conformarían el nuevo modelo de organización político administrativo del territorio de las Californias.
1828
Concluye una etapa histórica de 131 años, al trasladarse la capital, de Loreto a San Antonio; posteriormente y de manera definitiva, a La Paz, un año más tarde. Se terminaba así, una hegemonía política del territorio peninsular desplazándose a la antigua misión, presidio y puerto de Loreto.
1828
Concluye una etapa histórica de 131 años, al trasladarse la capital, de Loreto a San Antonio; posteriormente y de manera definitiva, a La Paz, un año más tarde. Se terminaba así, una hegemonía política del territorio peninsular desplazándose a la antigua misión, presidio y puerto de Loreto.
1837
Se estableció una nueva división política territorial, otorgándosele a La Paz, el rango de Prefectura y, a Loreto y San José de Subprefecturas.
1837
Se establece una nueva división política territorial, otorgándosele a La Paz, el rango de Prefectura y, a Loreto y San José de Subprefecturas.
1848
Con la firma del Tratado de Guadalupe-Hidalgo y la pérdida de la Alta California, se reorganiza Baja California, creándose de nuevo dos territorios con los Partidos Norte y Sur, que de acuerdo con la Diputación Territorial existían 6 Distritos municipales: San José del Cabo, San Antonio, La Paz, Comondú, Mulegé y El Rosario. Suprimiéndose a Loreto como municipio, transfiriéndose éste a San José de Comondú.
1849
La falta de personal y el desinterés del gobierno republicano, forzó el abandono de las misiones de California, y la retirada del padre fray Agustín Mancilla y Gamboa, último de los ochenta y cuatro dominicos que prestaron sus servicios en la península, dando fin a una etapa misional de 152 años en las Californias.
1860
El Estatuto Orgánico promulgado después de la Guerra de Reforma, consideraba para Baja California su división en ocho municipalidades: La Paz, San Antonio, Santiago, Todos Santos, San José del Cabo, Comondú, Mulegé y Santo Tomás.
1879
Loreto sufrió los efectos de un fuerte sismo que sacude a la región; del 19 al 29 de mayo continuó temblando de manera intermitente, suscitando un macrosismo el día 26 del mes referido, según la tradición oral su intensidad se ubicó entre 9 y 10 grados en la escala de Mercalli.
1917
Con el triunfo de la Revolución Mexicana y la promulgación de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, se reconvierte el Distrito Sur en Territorio de Baja California y la existencia de los municipios de Mulegé, Comondú, La Paz, San Antonio, San José del Cabo y Todos Santos.
1928
Se expidió la Ley Orgánica del Distrito Federal y Territorios Federales, en la que se suprime en Baja California el régimen municipal, para sustituirse por Delegaciones de Gobierno, cuyos titulares eran nombrados por el Gobernador del Territorio; éste sistema imperó hasta 1971.
1931
Por decreto del Congreso de la Unión, el Territorio de Baja California se convirtió en Territorio de Baja California Norte y Territorio de Baja California Sur.
1947
Loreto es visitado por primera vez por un Presidente de la República; el Lic. Miguel Alemán Valdés, quien inicia esta etapa, continuada posteriormente por los expresidentes.
1948
Se inicio, a 250 años de su fundación y a 200 de su construcción, el proceso de reconstrucción y rehabilitación de la misión de Loreto, bajo la dirección del padre Monseñor Modesto Sánchez Mayón, quien solicitó el apoyo económico y mano de obra al pueblo, nombrando un comité de señoras encargadas de esta actividad; acción a la que contribuyeron el general Agustín Olachea Avilés, Gobernador del Territorio Sur de Baja California y el Obispo Alfredo Galindo Mendoza.
1970
Loreto fue sede y punto de encuentro de los sudcalifornianos. La sociedad civil converge en la unidad de la lucha histórica por los derechos políticos y sociales, en el Movimiento Loreto 70, cuyos postulados demandaban Gobernador Nativo o con Arraigo y la conversión de Territorio a Estado.
1971
A partir de las reformas de la Ley Orgánica del Territorio y Distrito federal, se restituye el régimen municipal en Baja California Sur y entran en funciones los Ayuntamientos correspondientes a los municipios de La Paz, Comondú y Mulegé en enero de 1972.
1972
Se instala el Primer Ayuntamiento de Comondú, encabezado por el C. Ricardo Santos Santos como Presidente Municipal. Así, Loreto habría de depender de este municipio durante 20 años como Delegación Municipal.
1973
La inauguración de la Carretera Transpeninsular Lic. Benito Juárez García, propició una nueva etapa en el desarrollo económico y social de Loreto y Baja California Sur.
1974
En solemne acto se conmemoró por primera vez la Firma de Adhesión de Baja California a la República Federal, frente a la Casa de Piedra, antigua Capitanía General de las Californias.
1974
Siendo Presidente de la República el Lic. Luis Echeverría Álvarez, se puso en servicio el Aeropuerto Internacional de Loreto, cuya capacidad ha permitido la promoción de la actividad turística en la región; del cual fungió como administrador el Sr. Ildefonso Green Garayzar, destacado loretano, durante un período de más de veinte años.
1974
La conversión de Territorio a Estado Libre y Soberano de Baja California Sur, cristalizó el 8 de octubre la lucha histórica de los sudcalifornianos, al equiparar los derechos políticos y sociales respecto a otras regiones del país.
1975
El 15 de enero se promulgó la Constitución Política del Estado de Baja California Sur, que plasma los principios históricos de identidad y los anhelos de desarrollo económico, político y social de los sudcalifornianos.
1975
El día 5 de abril, el Lic. Ángel César Mendoza Arámburo toma posesión como primer Gobernador Constitucional del Estado. Período gubernamental al que contribuyó la tarea humanística de su esposa, la distinguida loretana Luz Davis de Mendoza.
1976
El antiguo Loreto Conchó resurgió del gran letargo. Su impresionante potencial turístico es advertido y da inicio el Proyecto Loreto, bajo financiamiento del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento, cuya ejecución recayó en el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (FONATUR).
1992
En respuesta a las demandas y aspiraciones de la sociedad loretana y en un acto de justicia histórica, la antigua capital de las Californias se convierte en cabecera del quinto municipio del estado, de acuerdo al Decreto número 872

Medio físico

, Baja California Sur

La ubicación del municipio de Loreto parte de un medio geográfico excepcional, que la naturaleza privilegia con paisajes contrastantes del desierto, el mar y la montaña.

El municipio de Loreto se localiza en la parte central del Estado de Baja California Sur, ubicado dentro de los 26°33\' 11\" y 25°12\' 15\" latitud norte y 111° 46\"€22\"€™ y 110°55\"€15\"€™ longitud oeste, del meridiano de Greenwich.

Su cabecera municipal es la ciudad de Loreto y se ubica a 356 Kms. al norte de La Paz, capital del Estado de Baja California Sur.

Sus colindancias son: Al norte, con el municipio de Mulegé, en un lugar llamado la Punta de San Ildefonso, conocida también como Punta Pulpito, situada en el extremo sur de la Bahía de San Nicolás. Al sur, con el municipio de Comondú, en el Golfo de California, en un lugar conocido como ensenada El Cochi. Por el este, con 190 kms. de litoral del Golfo de California. Por el oeste, colinda con el municipio de Comondú, en el cruce de la carretera transpeninsular y el arroyo Cadejé, donde inicia una línea quebrada de siete tramos, que termina al sureste del litoral del Golfo de California, en el punto denominado ensenada El Cochi.

Ecosistemas

, Baja California Sur

Flora

En el ámbito que comprende el municipio de Loreto, contrasta la diversidad de plantas y especies propias de la sierra, el llano semidesértico y la costa, en la que se identifican cactos como: cardón, pitahaya, cholla, biznaga y otras especies como: mezquite, palo adán, palo blanco, junco, palo verde, torote, lomboy, uña de gato, san miguelito, mangle, entre otros, que en conjunto, pintan el paisaje de la zona. Desde luego que, también encontramos una gran variedad de frutales que, fueron traídos por los misioneros, como los árboles de mango, higuera, vid, guayabo, olivo, naranjo, limón, dátil, etc.

Tipo de vegetación

Fauna

El municipio de Loreto está dotado de un medio excepcional en el que la naturaleza ha empeñado el hábitat para una gran variedad de especies, en el que destacan los animales siguientes: el borrego cimarrón, venado bura, puma, liebre, conejo silvestre, coyote, zorra, víbora, cachora, iguana, gavilán, aguililla, paloma pitahayera, paloma serrana, chacuaca, pájaro carpintero, pájaro azul, gorrión, cuervo y zopilote, entre otros, que visten la vida silvestre de esta región peninsular. La fauna se caracteriza por una gran variedad de especies acuáticas.

Atractivos culturales y turísticos

, Baja California Sur

Indudablemente que Loreto tiene para sus visitantes una amplia variedad tríe actividades y atractivos culturales y turísticos, sobresaliendo un cúmulo de vestigios y rasgos históricos cuya preservación ha constituido un reto en hacer de estos la herencia patrimonial para las generaciones del futuro, circunstancia que exige del esfuerzo y responsabilidad compartida de los gobiernos federal, estatal y municipal para la observancia y aplicación de la legislación sobre la materia. Así, de acuerdo a esta normatividad el Instituto Nacional de Antropología e Historia INAH considera las siguientes edificaciones como monumentos históricos en el municipio de Loreto:

Localidad Nombre Uso
Original Uso
Actual Régimen
de
Propiedad Época
Ubicación

Loreto Hacienda Agencia de buques y dulcería Privado XIX Comercio
y Fco. I. Madero
Loreto Casa de Piedra Casa de Gobierno Casa Habitación Privado XVIII Fco. I. Madero # 22
Loreto Casa habitación Comercio-casa habitación Privado XIX Pino Suárez e Hidalgo
Loreto Museo de las Misiones Presidio, comisaría, almacén y caja real de la colonia Museo de las Misiones Federal XVIII Juan María Salvatierra s/n
Loreto Iglesia de Nuestra Señora de Loreto Misión Iglesia Federal XVII Juan María Salvatierra s/n
Loreto Casa habitación Hotel Privado XX Salvatierra y Morelos
Loreto Casa habitación Bodega Prvado XX Misioneros # 48
San Javier Misión de San Franciasco avier Templo Templo Federal XVIII Francisco Javier s/n
San Javier Pila de agua Pila de agua Federal XVIII Parte posterior de la misión
San Javier Casa habitación Privado Privado XIX Antonio Castro s /n
San Javier Casa habitación Privado Privado XVIII Antonio Castro s /n>
San Javier Casa habitación Privado Privado XIX Francisco Javier s/n
San Juan Londo San Juan Visita Ruina Federal XVII Km. 30 carretera Loreto-Mulege
Zonas Arqueológicas En la sierra de La Giganta, que comprende el municipio de Loreto, se han localizado diversos vestigios de arte rupestre que representan la vida de los antiguos californios, que datan de más de 10,000 años; en las paredes de piedra de estas montañas, quedaron como único testimonio de su existencia plasmados los símbolos de los aborígenes que habitaron esta zona, en un rico colorido en verde, negro, amarillo y rojo; desafortunadamente por la depredación de la naturaleza y del lumbre, las pinturas rupestres se encuentran visiblemente deterioradas e incompletas.

Centro Histórico de Loreto

Misión de Nuestra Señora de Loreto Conchó

Esta misión fue fundada en el año de 1697, por Juan María de Salvatierra; el tcinplo religioso se ubica en la calle Salvatierra, en el centro Histórico de Loreto, y fue construido en el siglo XVIII; los efectos propios del tiempo propiciaron su deterioro y numerosas reconstrucciones. Su interior conserva obras que datan del siglo XVIII, como son: un retablo con cinco óleos, una campana de 1734, un crucifijo, catorce óleos, dos esculturas de la Virgen de Loreto, una de ellas en el altar mayor, y la llamada Peregrina, traída a Loreto por su fundódor, el jesuita Juan María de Salvatierra y un Vía Crucis. La iglesia fue terminada por el padre Jaime Bravo en 1742. A fines de la década de los cincuenta se remodeló a iniciativa de Monseñor Modesto Sánchez Mayón; posteriormente en los setenta, la Secretaría de Patrimonio Nacional hizo trabajos de reconstrucción a su estructura.

Poblaciones del Municipio de

Baja California Sur

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