pueblos de mexico
Registrate aquí

  Recordarme

Huamantla, Tlaxcala

Huamantla es la cabecera municipal del municipio de Huamantla en el estado mexicano de Tlaxcala Cuenta con 84,979 habitantes.

Reseña Histórica

Huamantla, Tlaxcala

Antecedentes prehispánicos

La primera aldea sedentaria, constituyó uno de los 13 asentamientos descubiertos hasta ahora en Tlaxcala. Se calcula que la población total de los 13 asentamientos ascendía aproximadamente a 3 500 habitantes. Esta localidad debió formarse entre los años 1800-1700 al 1 200 a.c., con agricultores que formaron una pequeña aldea.

En un sitio conocido como Los Cerritos de Natividad, al oeste de la actual ciudad de Huamantla, fueron encontrados vestigios de una villa. Los arqueólogos del INAH han descubierto y explorado tres sitios en el municipio de Huamantla, terrenos adyacentes a los ejidos de Xalpatlahuaya, Los Cerritos de Natividad y de la Loma de San Dieguito. Estos tres asentamientos de la llanura de Huamantla formaron parte de los 14 pueblos donde se concentró el poder político, económico y religioso de manera regional, controlando las villas, aldeas y estancias que se localizaban a su alrededor.

No se dispone de los cuadernos de campo elaborados por los arqueólogos que han explorado los sitios conocidos como Los Cerritos de Natividad y de Loma de San Dieguito en Huamantla, los cuales permitirían una descripción de las técnicas de construcción que usaron los habitantes de Huamantla. Estos tres sitios muestran un desarrollo urbanístico, consistente en la disposición de plazas limitadas por altas estructuras piramidales, calles internas perfectamente trazadas y plataformas de menor tamaño para zona residenciales de los líderes o principales.

Pese a que el corredor teotihuacano se bifurcaba en Huamantla, siguiendo dos caminos: uno hacia el actual municipio de El Carmen Tequexquitla y de ahí a la Sierra Blanca por el norte de Perote; el otro camino seguía rumbo al sur, hacia Acatzingo, Puebla, para continuar a Tehuacán, rumbo a Oaxaca. En ninguno de ambos caminos existen testimonios de que hubiera, en espacios del actual municipio de Huamantla, alguna población teotihuacana importante

La Inmigración Otomí, según el códice de Huamantla, en el cerro de Tiltepec, combaten con los otomiés de Atlangatepec, que habían llegado con anterioridad, desarrollando la cultura Tlaxco. Estos les impiden el paso. Los recién llegados derrotan a los otomiés de Atlangatepec. Con esta victoria ganan el derecho de paso y el reconocimiento de los tlaxcaltecas teochichimecas, quienes les permiten cruzar el río Zahuapan y seguir su camino, llegando a establecerse en el sureste de la gran Matlacuayetl y sureste del río Atoyac. Lo único comprobable, por los vestigios dejados en los asentamientos de la cultura Tlaxco, es que las primeras inmigraciones otomiés a Tlaxcala ocurrieron en el año 900 d.c., y posteriormente siguieron varias oleadas migratorias, que dan origen a las poblaciones otomiés en el Valle de Huamantla.

El señorío de Tliluhquitepec desapareció antes de la llegada de los españoles, lo que no ocurrió con Atlangatepec y Tecoac. Este último, por haberse situado en Huamantla, merece particular atención. Actualmente en Huamantla existen varios poblados con el nombre del señorío de Tecoac: San Francisco Tecoac, Francisco Villa Tecoac, Francisco I. Madero Tecoac y Arroyo Tecoac. Todos al oriente del arroyo Quimicho.

Los otomiés cultivaban maíz, chile, frijol, tomate y aguacate. Especial cuidado tenían con el cultivo del maguey, del que se extraía el líquido con el que se elaboraba el pulque que se consumía en las celebraciones religiosas y para estimularse antes de entrar en combate. Aprovechaban la madera del bosque de las faldas de La Malinche, obteniendo leña para el fogón y teas para la iluminación. Entre los trabajos artesanales se encontraba la producción del papel amate que se obtenía de la corteza del árbol del jonote blanco y colorado. En la artesanía destaca el ejido, donde las mujeres otomíes mostraban una habilidad excepcional. Finalmente, había que citar la alfarería con la variedad de ollas, comales, tecomates, cajetes, copas y platos de barro que se producían.

La Colonia: Por instrucciones del virrey don Antonio de Mendoza, el gobernador de Tlaxcala, en presencia de los caciques, señaló el lugar para erigir el pueblo de San Luis Huamantla, dando posesión de los solares correspondientes a los fundadores nombrados por su majestad, señores: don Juan Maldonado y Paredes, Juan Rafael Tenorio, don Alonso Muñoz Camargo, don Francisco Lucas García, don Eugenio Leal Chocolatzin, don Diego Guevara y don Juan de Aquino.

De esta manera Huamantla se asentó, teniendo cómo deidad protectora a la Matlalcuéyetl o \"sierra de las faldas azules\". El lugar escogido para erigir la ciudad de Huamantla estaba bien dotado de recursos naturales y de un suelo fértil, pues tenía muchos campos para ejidos y montes, y aunque era tierra fría, producía. Al paisaje donde se fundó Huamantla, los otomiés llamaron Matlacuayetl o sierra de las faldas azules a \"una sierra sola, redonda y llana\"

Huamantla por ser parte de la provincia realenga de Tlaxcala, debía ser habitada únicamente por tlaxcaltecas y otomíes, de conformidad con la real cédula que en 1535 había otorgado el emperador Carlos V a la embajada tlaxcalteca que había encabezado el Tlaxcala. Sin embargo, el privilegio y la promesa real sería quebrantada; primero, por el virrey don Antonio de Mendoza, y después sería desconocida por Felipe II, sucesor de Carlos V. El virrey don Antonio de Mendoza otorgó varias mercedes de tierras a españoles entre 1539 y 1543.

Entre éstas destaca la otorgada a Diego Muñoz de Camargo, padre del historiador de Tlaxcala, en el Valle de Atzompa y la de Juan Ochoa de Lejalde en Nopaluca, ambos en los valles de Huamantla. Además de estas mercedes otorgadas a españoles en Huamantla, había otras más en otras partes de Tlaxcala, provocando la inconformidad del Cabildo, quien en 1552 envió una embajada a España, llevando consigo un Yaotlancuiloli, \"pintura de guerra\", conocido más tarde como el Lienzo de Tlaxcala.

En el caso particular de Huamantla puede decirse que la penetración española fue vía el mercado de bienes raíces y por transacciones que realizaron las grandes casas señoriales, tanto de las huehuecalli, como de las pilcalli y teccalli. A fines del siglo XVI encontramos en Huamantla a los siguientes estancieros y labradores españoles: Alonso Martínez de la Morena, con una estancia de ovejas en Tecoac; Rubén Arias, Diego López Coo y Juan Arias de Villa Verde, con grandes labranzas de trigo y tropas de carreteras (Arias era dueño de un molino en Tecoac); Francisco Luis, con labores de trigo y maíz y otras granjerías de mediana escala, casado con doña Catalina de Castro, de la cabecera de Tizatlán, heredera de grandes extensiones de tierra con terrazgueros a Huamantla; Diego Muñoz Camargo propietario de varias fincas rurales en Huamantla; Matías del Portillo dueño de estancias de ovejas y el canónigo Alonso Hernández de Santiago, también dueño de estancias de ovejas. La penetración española impulsó una agricultura mercantil, sobre todo en Huamantla, que se convirtió en el siglo XVII en un dominio de labradores españoles.

La construcción de los conventos se inició en abril de 1567, en Huamantla, Ixtacuixtla y Hueyotlipan. Para 1569 los frailes residían en las instalaciones conventuales. Huamantla como heredera de la cabecera de Tizatlán, recibió a los primeros franciscanos en 1567, iniciando la construcción del convento en ese año, bajo la dirección de Fray Pedro Meléndez. Hacia 1585 el convento fue concluido, contando con claustro alto y bajo, dormitorios, celdas y jardines, y un ingenioso sistema de abastecimiento de agua. El fervor religioso de la ciudad de Huamantla se manifestó con la construcción de las once ermitas e iglesias de visita que fueron eregidas, en la medida en que la ciudad se fue conformando. De ésta manera, se construyeron las capillas de los barrios de El Calvario, La Trinidad, La Santa Cruz, San Miguel, San Juan, San Francisco, San Sebastián, Santa Ana, San Antonio, La Caridad y San Diego. Las iglesias de visita correspondieron a las poblaciones de San Juan Ixtenco, San Pablo, San Lorenzo, Cuapiaxtla, Santiago Xaloztoc y San Nicolás.

La disputa entre el clero regular y secular por los conventos, iglesias, objetos sacros, imágenes, organización de fiestas religiosas etc., y la campaña de mutuo desprestigio en que se enfrascaron también incluyó a los indígenas, quienes sufrieron las consecuencias de la represión, por parte del clero secular, que a la larga se impuso sobre el clero regular.

Los indígenas de Huamantla manifestaron que los párrocos incumplían sus promesas de buen trato, pues se negaban a enterrar a sus difuntos en la parroquia, por lo que se veían obligados a llevarlos al convento franciscano de manera clandestina y por la noche, donde sí eran aceptados para recibir cristiana sepultura. Agregaban que muchos morían sin confesión, porque algunos párrocos no conocían la lengua otomí, además de haberse apoderado de los bienes de varias cofradías indígenas.

El segundo golpe vendría apenas 14 años después de la secularización de las parroquias, cuando los estancieros españoles residentes en Huamantla enfrentaron la resistencia del Cabildo Indígena para apropiarse de la tierra primero, y de la mano de obra, después. Huamantla desde fines del siglo XVI se había convertido en la segunda ciudad de importancia en la provincia, con una población española numerosa, cuyos intereses estaban más asociados con las vecinas regiones poblanas de San Juan de los Llanos, Nopaluca, Tepeaca y el valle de San Pablo.

Como los labradores alegaban que el \"centralismo indígena\" los asfixiaba solicitaron a la Audiencia de México en 1654, su separación de la ciudad de Tlaxcala y de su Cabildo Indígena, transformando el partido de Huamantla en un corregimiento español, en el que se designara un corregidor particular, un escribano público y alguacil mayor de los españoles, además de un gobernador y Cabildo para los naturales. A cambio de la independencia de Huamantla, los peninsulares ofrecían a la Corona un donativo de 4,000 pesos. Por contrapartida, el Cabildo Indígena acusó a los labradores de \"vaciar\" los pueblos para sus estancias, no sólo para explotarlos sino para despojarlos de sus tierras.

Advirtió también que los españoles de Huamantla eran unos advenedizos, cuyos títulos sobre sus propiedades eran ilegales y que trataban mal a los trabajadores de las haciendas. Sostenía que de proceder la solicitud de los españoles, descendería el tributo que pagaba la provincia; señalaba además que los seis pueblos del partido de Huamantla estaban habitados por naturales y que habían dado su reconocimiento al gobierno de la ciudad de Tlaxcala. Los pueblos a que se refería el Cabildo, fueron: Huamantla, San Juan Aichtempan, San Pablo Zitlaltepec, San Lorenzo Cuapiaxtla, Santiago y San Nicolás. El 24 de abril de 1654 el virrey de la Nueva España, Duque de Alburquerque, emitió sentencia en relación a la controversia, desechando la pretensión de los estancieros españoles. El Cabildo de Tlaxcala salió victorioso.

Los naturales de Huamantla le solicitaron a la Real Audiencia la elección de su alcalde provincial, demanda que les fue concedida el 19 de noviembre de 1741. La elección del alcalde provincial de Huamantla en estos términos, tuvo escasa resistencia del Cabildo Indígena de la ciudad de Tlaxcala. Este argumentó que tal alcalde siempre había sido designado por el propio Cabildo. Huamantla logró la elección directa de su alcalde provincial, quien continuaba formando parte del Cabildo Indígena de la ciudad de Tlaxcala, manteniéndose la unidad de la provincia.

La vida transcurría tranquila en la región. Pero una serie de acontecimientos se sucedieron hasta trastocar la vida apacible de la provincia: Tlaxcala y Huamantla, para la segunda mitad del siglo XVIII, dejaron de ser ciudades de población exclusivamente indígenas, al concentrarse en su seno una numerosa población española y criolla dueña de haciendas y ranchos, o bien de personal administrativo y operativo de las mismas, además de los dueños de obrajes.

Siglo XIX

La Independencia: La población indígena de Huamantla, que de una u otra forma había sido incorporada a la forma de gobierno colonial y resentían los controles y explotación que ejercía la población española, mostraron su simpatía por el movimiento encabezado por el cura don Miguel Hidalgo y Costilla, la madrugada del 15 de septiembre de 1810.

Para los huamantlecos no fue fácil su participación en las filas insurgentes, porque el centro realista de Puebla sofocaba rápidamente cualquier brote de disidencia. Pese a ello, los ciudadanos de Huamantla se unieron a las filas insurgentes de Vicente Gómez, quien tuvo varios enfrentamientos con el coronel De la Concha en Huamantla, Tlaxco y Calpulalpan. El principal intrigante fue el sacerdote Miguel Valentín, líder de la fracción de la diputación poblana, quien también se desempeñaba como cura de Huamantla. Este advenedizo no dudó en usar el ascendiente religioso que ejercía sobre los notables de Huamantla, arrastrando al propio Ayuntamiento hacia sus posiciones anexionistas. Convenció al alcalde y regidores, para que elaboraran y enviaran una \"representación\" al Congreso Constituyente, en la que daban su anuencia para la anexión de Tlaxcala a Puebla.

La representación del Ayuntamiento de Huamantla, fue apoyada por los Ayuntamientos de Tlaxco, Apetatitlán, Ixtacuixtla y San Dionisio Yauhquemecan, como consecuencia de la labor de proselitismo que llevaron a cabo los diputados tlaxcaltecas José Antonio Díaz Varela y el también sacerdote Manuel Bernal, quienes tenían intereses muy concretos como hacendados en la región de Tlaxco, además del rico comerciante de petatitlán, Fausto Zamudio.

Durante el proceso de Independencia, no se presentaron cambios sustanciales en los niveles de vida de la población de Huamantla. Aunque su territorio no fue escenario de enfrentamientos de importancia, la infraestructura caminera y los sistemas de irrigación, así como los almacenes y otras instalaciones sufrieron algunos daños y el abandono de su mantenimiento, con el consiguiente deterioro de los mismos.

Después de la derrota del ejército mexicano siguió la ocupación de las plazas estratégicas por el ejército invasor. Los herederos de Tlahuicole en Huamantla, escribieron una de las páginas más brillantes de la historia nacional al rechazar a las fuerzas invasoras norteamericanas que intentaron ocupar la plaza de Huamantla. Eulalio Villaseñor al frente de la guarnición y de los civiles de Huamantla, levantaron barricadas en las entradas de la ciudad y en los edificios más altos, desde donde repelieron los intentos de asalto. Las veces que las fuerzas enemigas se acercaron a las posiciones defensivas de los huamantlecos fueron rechazados, causándoles numerosas bajas. Ante la imposibilidad de tomar la plaza, los norteamericanos se retiraron a Puebla.

La Reforma: El presidente de los pronunciados Zuloaga, determinó que Tlaxcala volvía a la condición de territorio, declarando a Huamantla capital del estado, indicando que el jefe político sería nombrado por su gobierno. Esta declaratoria no tuvo efecto porque el 6 de enero de 1858, Guillermo Valle se había separado del gobierno del estado y el Congreso local designó a José Manuel Saldaña, gobernador interino, quien trasladó los poderes a Santa Ana Chiautempan, y posteriormente a la hacienda de Tzitzimapa, en las faldas de La Malinche.

Para coadyuvar a la defensa de tan importante plaza, los contingentes tlaxcaltecas se concentraron en la ciudad de Huamantla. El sitio de Puebla comenzó el 16 de marzo de 1863, habiendo durado setenta y dos días. A la toma de Puebla siguió la ciudad de Huamantla el 3 de septiembre de 1863. Posteriormente fue ocupado todo el estado.

En 1866 el general Juan N. Méndez nombró al general Antonio Rodríguez Bocardo, gobernador y comandante militar de Tlaxcala, estableciendo la sede política y militar en Huamantla. La ciudad y sus haciendas prestaron los recursos de que disponían para desalojar a las tropas imperialistas. En 1867 Rodríguez Bocardo, Lira y Ortega y Juan N. Méndez, ocupan la capital del estado, haciéndose cargo del gobierno Miguel Lira y Ortega. Restablecida la paz y habiendo tomado posesión como gobernador constitucional de Tlaxcala Miguel Lira y Ortega, Huamantla siguió siendo uno de los cinco distritos en los que fue organizado el estado.

La agricultura y la ganadería de Huamantla recobraron su pujanza con la inauguración del Ferrocarril Mexicano, permitiéndole el acceso al mercado de la ciudad de México, aparte de los de Puebla, Hidalgo y Veracruz, donde eran muy apreciados los cereales de sus haciendas.

El Porfiriato: El prefecto político era un poder intermedio entre el gobernador y los ayuntamientos de los municipios que integraban el distrito. Los ayuntamientos eran elegidos para un periodo de dos años. Don Próspero Cahuantzi con habilidad fue tejiendo una serie de equilibrios que le permitió mantener durante su administración la lealtad de los grupos políticos locales, entre ellos el de Huamantla.

Huamantla se vio beneficiada con el trazo del ferrocarril de la ruta México Veracruz, lo que le permitió comercializar la producción local. Huamantla no mostró una vocación industrial como otras regiones de Tlaxcala. Su larga experiencia agropecuaria en un bien cimentado sistema de haciendas continúo a lo largo del porfiriato, llegando los procesos de transformación al establecimiento de agroindustrias como los molinos de harina, etc.

Este apego por la tierra no sólo se demostró a través de estas adquisiciones, sino en la forma como evadieron la aplicación del reglamento de desamortización de bienes comunales, que obligaba a la parcelación de los mismos. Como la única forma de propiedad que permitía el reglamento era la ejidal, los pueblos de Ixtenco, Huamantla y Tzompantepec, no tuvieron ningún prurito en declarar ejidales los terrenos que habían usufructuado de manera comunal desde tiempos inmemoriales.

Las dificultades entre la hacienda de Santiago Brito y Huamantla continuaron. La hacienda estaba obligada a proporcionar determinada cantidad de agua potable a la ciudad de Huamantla, pero de manera unilateral decidió disminuir el suministro alegando que la cañería de la ciudad por la que se conducía el preciado líquido, estaba en pésimas condiciones, por lo que se desperdiciaba el volumen de agua. Nuevamente se recurrió al arbitrio del gobernador, quien favoreció los intereses de la población de Huamantla. Otras veces los conflictos entre los pueblos y las haciendas, surgieron por controversias sobre si los caminos que pasaban por las haciendas eran públicos o privados. El maíz, el trigo y la cebada eran producidos en su mayoría por las haciendas de Huamantla, también era importante productor de haba, alverjon y frijol.

Es obvio señalar que no sólo en Huamantla se habían formado clubes políticos para apoyar la reelección del presidente Profirió Díaz y del Coronel Próspero Cahuantzi.

El siglo XX

La Revolución Mexicana: El viejo gobernador adquirió fusiles y parque para acabar con los focos de la rebelión, disponiendo que el 11 de febrero de 1911 fuerzas federales de Huamantla, Chiautempan y Zacatelco conjuntamente con el primer cuerpo de rurales, batiera a los rebeldes en toda la línea desde San Pablo del Monte hasta terrenos de Huamantla. Juan Cuamatzi, después de una breve pero exitosa campaña, cae prisionero, siendo fusilado el 26 de febrero de 1911.

En los primeros días de julio, la mayoría de los Ayuntamientos, entre ellos el de Huamantla, presentaron en masa su renuncia, de conformidad con la circular expedida por el ministerio de Gobernación, en la que recomendaba que se satisfaciera la opinión pública, designando autoridades que procedieran de los grupos revolucionarios.
Huamantla estaba dominada por los hacendados cerealeros y ganaderos más importantes del estado, quienes a decir de los campesinos, los obligaban a trabajar desde las cuatro de la mañana hasta las siete de la noche; el pago de sus jornales seguía siendo mediante fichas para intercambiarlas en la tienda de raya.

El 3 de julio de 1913 fue atacada la hacienda de San Diego del Pinar del municipio de Huamantla por una partida de zapatistas que dieron muerte, entre otros, al español Jesús Lovin Ruíz. La hacienda nuevamente fue atacada el 29 de septiembre cuando grupos revolucionarios huían de la persecución de los federales al mando del mayor C. Amado Navarro, intentaron apoderarse de las instalaciones de la hacienda para hacerse fuertes.

En abril de 1914 ocurre la invasión norteamericana al puerto de Veracruz. Huamantla, la heroica ciudad, de inmediato se puso en actividad organizando bajo la bandera de la Cruz Blanca un hospital de sangre. Afortunadamente los invasores se retiraron sin que fuere necesario el concurso de los mexicanos para expulsarlos del país.

El 4 de agosto los constitucionalistas analizaban los planos de Tlaxcala, Apizaco, Huamantla y Tlaxco. El día 20 de agosto entraban las fuerzas revolucionarias a la plaza de Tlaxcala El 26 de agosto entraba en Huamantla un contingente revolucionario Cuéllar Abaroa, Crisanto. al mando del mayor Santiago Hernández, perteneciente al ejército del noroeste bajo el mando del general Pablo González, con el objeto de guarnecer a la población.

Durante el informe del gobernador provisional saliente, general Luis M. Hernández, se refirió al problema entre Huamantla e Ixtenco sobre la propiedad de una extensión de monte de La Malintzi, que se encontraba en disputa. También hacia referencia a la reorganización del hospital de Huamantla, a la que había ayudado el Ayuntamiento de la ciudad.

Época Contemporánea: Poco a poco Huamantla regresaba a la apacible vida de provincia, sin que ello implicara inacción. Por el contrario, en 1942 se estableció la planta industrializadora de leche en polvo y crema de la empresaria Ana María Rico y la fábrica de galletas Isabel, sucursal de la de Puebla, años más tarde funcionarían la empacadora Silva, S.A de C.V., dedicada a la producción de embutidos de cerdo; Fertilizantes de Tlaxcala S.A., dedicada a producir insumos que requieren los campos de la región para auxiliar a la productividad de las siembras y \"Super Mole Huamantla\" fabricante de mole y pipían en pasta. \"Delpeyrat\" con cuarenta operarios empaca las piñas y peras provenientes del golfo; \"Mercado de Pestañas, S.A.,\" también da ocupación a más de sesenta mujeres produciendo los elementos necesarios para el embellecimiento de las mujeres; mientras que Industrial de Huamantla S.A., dedicada a la confección de blancos, produce sábanas, manteles, pañales, etc., propiedad de Francisco Martín del Campo Chávez, quien da ocupación a 134 trabajadores; industrias de Huamantla, S.A., se dedica a la confección de ropa fina para dama. A estas industrias habría que agregar Industrial Fotográfica de Tlaxcala S.A., que da trabajo a cuarenta hombres y mujeres.Uno de los medios de comunicación más apreciados por los huamantlecos es la estación de radio XEHT, \"La Voz de Tlaxcala\" desde Huamantla, que hizo su primera emisión \"al aire\" el 20 de noviembre de 1949.

Toponimia

Huamantla, Tlaxcala

Huamantla proviene de la palabra náhuatl cuahuitl que significa \"Árbol\"; así como de man de \"Maní\", que quieren decir junto, formado o alineado, y la posposición locativa tla que denota \"Abundancia\". Así Huamantla significa \"Lugar de árboles formados o juntos\".

Personajes Ilustres

Huamantla, Tlaxcala

José Manuel Herrera
Nació en San Luis Huamantla, en 1776, hijo de José Ignacio Herrera y María Gertrudis Sánchez. Licenciado y Doctor en Teología en 1803 por la Universidad de México, ocupó los curatos de Santa Ana Acatlán y Guamuxtitlán y en 1811 la Capellanía de Chiautla, cuando fue tomado y atacado este pueblo. Se adhirió a la causa insurgente y acompañó a Morelos en la toma de Oaxaca. Firmante del \"Manifiesto al Pueblo Mexicano\", en Chilpancingo el 6 de noviembre de 1813. Morelos lo designó para ir a entablar negociaciones con los Estados Unidos, llegando hasta Nueva Orleans y regresa a México en 1816. Colaborador de Bustamante en \"El Correo del Sur\". En 1821 fue llamado por Iturbide para establecer el periódico el \"Mexicano Independiente\", que llegó a ser el órgano de la Revolución, encabezada por el futuro emperador.

Ministro de Relaciones Interiores y Exteriores con la Primera Regencia del 5 de octubre de 1821 al 11 de abril de 1822, con la Segunda del 11 de abril al 18 de mayo de 1822, y con Iturbide emperador del 19 de mayo al 10 de agosto de 1822. Diputado por Tlaxcala, Ministro de Justicia con Vicente Guerrero el 7 de abril de 1829, y con José María Bocanegra del 18 al 23 de diciembre de 1829. José Manuel de Herrera, el primer Ministro de Relaciones Exteriores de México, envió a la Secretaría de Estado de Washington la primera comunicación oficial emanada del México Independiente, y estableció las relaciones formales entre los dos países. Murió en la ciudad de México en 1831.

Josefa Castelar
Nació en Huamantla en el año de 1827, quedó huérfana muy niña y fue adoptada por don Francisco Castelar que vivía en la antigua calle de Arco. Siendo ya una adolescente empezó a trabajar en las casas acomodadas prestando sus servicios como doméstica. Mejor conocida como la mujer que arrojó de Huamantla a los gringos a cañonazos. La calle que fue escenario de cuando las fuerzas americanas entraron a Huamantla se le llamó la \"Calle del Tiro\", que recordó por muchos años el acto heroico de esta ilustre huamantleca que defendió su patria y su solar nativo infringiendo al enemigo invasor una de las bajas más contundentes. Posteriormente a esta acción, Josefa Castelar contrajo matrimonio con don José María Blancas y a los pocos años se trasladaron a la ciudad de Puebla donde ella murió.

Paulina Maraver Cortés
Nació en 1867 en Huamantla, fueron sus padres don José María Maraver y la señora María Concepción Cortés, cuando contaba con seis años de edad, tuvo la desgracia de perder a su padre, hombre de gran patriotismo, que prestó sus servicios en la batalla del 5 de mayo de 1862. Después de ejercer su magisterio en Palmar de Bravo de 1881 a 1884 y en vista de los informes que dieron las autoridades del lugar, le fue concedida una pensión por el gobierno del estado de Puebla para ingresar en la Escuela Normal, donde obtuvo el título de profesora normalista, el 11 de febrero de 1891.

Inmediatamente tomó la dirección de la escuela de San Martín Texmelucan en Puebla y en 1891 pasó a la ciudad de Zacatlán en el mismo estado, a hacerse cargo de la dirección de la escuela Juárez hasta 1893, fecha en que pasó a la ciudad de Puebla. Dado el prestigio que como educadora se había ganado, dirigió sus esfuerzos al establecimiento de una escuela particular, en la que vio patentizadas las simpatías efectivas de las que gozaba con una matrícula satisfactoria. Lastimada por la despedida oficial hizo de su escuela un centro de amistad y partidismo, no tardando en adquirir los caracteres de una positiva Junta Revolucionaria de Mujeres.

El colegio particular se llamó \"Enrique Pestalotzi\" y se fundó en 1909. Se adhirió a la causa revolucionaria formando parte activa en el partido de Aquiles Serdán, quien le tenía gran estima, ya que siempre fue su consejera. Después de los acontecimientos del 18 de noviembre de 1910 la profesora Maraver siguió la causa y así se captó la confianza del General Emiliano Zapata.

Como era natural estas actividades no podían quedar ocultas y como ella celebraba frecuentes juntas en su propio domicilio, provocó su persecución en la época del General Huerta, quien encarceló a sus familiares. Como consecuencia del atentado cometido en la persona del presidente de la República don Pascual Ortíz Rubio, sin justificación de ninguna especie la profesora Maraver fue encarcelada en la penitenciaría del Distrito Federal, no obstante que para esa fecha había dejado toda actividad política. La gran educadora murió en la ciudad de Puebla el 28 de julio de 1954. Sus restos descansan en la rotonda destinada a los veteranos de la Revolución, cerca de la tumba hoy vacía de los hermanos Serdán en el Panteón Municipal.

Francisco Rosete Aranda
Nació en Huamantla en el año de 1900. Formó parte de una familia dedicada al espectáculo de los títeres que alcanzó gran fama en nuestro país y en el extranjero desde 1835. A partir de esa fecha, la familia Aranda se entregó al difícil arte de titiriteros, dando vida a una compañía de autómatas. Su trabajo continuó hasta 1947, es decir, duró más de cien años. La compañía en sus largas correrías se instalaba, ya sea en un gran teatro, o bien transitaba entre los montes y veredas para colocar su carpa en terrenos de alguna ciudad provinciana.

Recorrieron muchos lugares cuando aún no había grandes carreteras. En ese tiempo se transportaban en carretas o en bestias de carga, sus enormes manteados, sus cajas de títeres y todas las cosas necesarias para montar el espectáculo. Un día su padre lo sorprendió manipulando a los muñecos y lo regañó con fuerza, pues el deseo de su padre era que él estudiara una carrera y tomara un rumbo distinto. Con esa intención lo dejaron al cuidado de unos familiares en el estado de Hidalgo, en donde llegó a cursar hasta la preparatoria, pero su vida se desarrollo en la familia de artistas dedicados a los títeres.

Bernardo Báez
Nació en el año de 1916, formando parte de una familia modesta. A los 24 años se inició en arte, de la confección de alfombras a base de flores, con el que ha logrado asombrar a miles de visitantes y admiradores. Es el más reconocido artesano de alfombras de flores de la feria de Huamantla, famosas en todo México y en algunos países del mundo. Ha hecho trabajos para algunas rancherías, como para líderes, funcionarios y para presidentes de la República, ha viajado hasta Roma, donde hizo una alfombra copiando los dibujos de Miguel Angel (gran pintor italiano).

Esta obra de arte se la dedicó al papa Juan Pablo II. Los trabajos que recuerda con mucho cariño son los que ha hecho en el Estadio Azteca, en la Plaza de Toros México, así como en el Teatro de los Insurgentes y en el Palacio de los Deportes de la ciudad de México. El trabajo que le ha dado más satisfacción es el que hizo en la Plaza de la Constitución en México, donde recuerda que ocupó tres toneladas de flor de Cempasúchitl y que le abrió las puertas para darse a conocer en un nivel internacional.

Leonarda Gómez Blanco
La distinguida maestra, nació en Sotutoha Yucatán el 21 de diciembre de 1900. Hija del silvicultor Mariano Gómez y de Emelia Blanco Cardenia. Su abuelo fue jefe político en la región y maestro autodidacta quien la impulsó por los nobles caminos del magisterio. La niña Leonarda Gómez Blanco aprendió la lengua maya y las primeras letras de su madre, quien la inscribió a los seis años como alumna de la escuela \"La Mejorada\" de la ciudad de Mérida Yucatán.

Posteriormente ingresó al Instituto Literario donde había estudiado su mamá y que años más tarde se transformaría en la Escuela Normal para Señoritas. Siguió sus estudios de educación preescolar en la Escuela de Educadoras de Mérida Yucatán. Aquí hace amistad con la lideresa Rosa Torres González y con Carmen Gosgaya, quienes la introducen con Elvira Carrillo Puerto. Este grupo de entusiastas jóvenes coadyuvarían a la fundación del Partido Socialista del sureste, donde germinarían las enseñanzas del sonorense general Salvador Alvarado y de Felipe Carrillo Puerto. La joven educadora se liga a la Revolución Mexicana enseñando las primeras letras a los soldados yaquis del general Urbanejo en la primaria que se establece en el cuartel de San Sebastián de su natal Yucatán.

Su experiencia en las escuelas normales rurales se consolida durante su estancia en la Escuela Normal de Jalisquillo Nayarit. Pero la maestra Leonarda Gómez Blanco quiere regresar a Tlaxcala, la tierra que la adoptó, y se dedica en cuerpo y alma a la formación de varias generaciones de profesores normalistas en la Escuela Normal Rural de Soltepec en Huamantla. Los años de experiencias en diferentes normales rurales, las lecturas maduras y el estudio permanente de los clásicos y de los autores modernos de la pedagogía y de la técnica de la enseñanza, pero sobretodo el sentido social de la escuela rural mexicana, le dan a la cátedra que sustentó la maestra Leonarda Gómez, la calidad de forjadora de muchas generaciones tlaxcaltecas.

Cronología de hechos históricos

Huamantla, Tlaxcala

1528
17 caciques otomíes de Tecoatzinco designaron una comisión para que se trasladara a España a fin de solicitar del Rey Carlos V la expedición de una cédula que llevaría el nombre de Cuamanco.
1528
El 20 de mayo fue firmada la cédula.
1847
El 9 de octubre, la ciudad de Huamantla es declarada Heroica porque el pueblo ahí avecindado rechazó valientemente a los invasores norteamericanos que trataron de apoderarse de ella.
1822
En 1822 se funda el municipio de Huamantla.
1917
El 5 de febrero, fueron afectadas las haciendas del municipio distribuyéndolas con el carácter de dotaciones y ampliaciones.
1949
El 20 de noviembre, hace su primera emisión al aire desde Huamantla, la estación de radio XEHT, \"La voz de Tlaxcala\".

Medio físico

Huamantla, Tlaxcala

Ubicado en el Altiplano central mexicano a 2,500 metros sobre el nivel del mar, el municipio de Huamantla se sitúa en un eje de coordenadas geográficas entre los 19 grados 19 minutos latitud norte y 97 grados 55 minutos longitud oeste.

Localizado al oriente del estado, el municipio de Huamantla colinda al norte con los municipios de Terrenate y Altzayanca, al sur colinda con el municipio de Ixtenco, al oriente se establecen linderos con los municipios de Cuapiaxtla y Altzayanca, asimismo, al poniente colinda con los municipios de Xaloztoc, San José Teacalco, Tetlanohcan, Tocatlán y Tzompantepec.

Ecosistemas

Huamantla, Tlaxcala

Flora

Más de la mitad del territorio de este municipio está ocupado por las actividades agropecuarias. Alrededor del 35% de su superficie tiene vegetación silvestre y se localiza en el área del volcán La Malinche, ésta vegetación está dispuesta en varios estratos altitudinales. En la parte inferior se encuentra el bosque de encino (Quercus laeta Q.optusata, Q. crassipes), que a menudo se encuentran conviviendo con el ocote chino (Pinus leiophylla); un poco más arriba el encino de hoja grande (Q. rugosa) se encuentra asociado al madroño (Arbutus jalapensis) y al pino real (Pinus monctezumae), además del pino blanco (Pinus pseudostrubus) y al ailite (alnus jurollensis). Este estrato es compartido con especies de menor talla como el huejote (Salix paradoxa) y el tepozán (Buddleia parviflora).

Entre los 2 800 y 3 500 m., de altitud se encuentra el bosque de oyamel (Abies religiosa), árbol cuya copa es parecida a la de un cono y que se caracteriza por su majestuosidad y belleza; por arriba de este bosque de oyamel se encuentra un bosque de pino alto (Pinus hartwegii), mismo que marca el límite superior de la vegetación arbórea, puesto que más arriba, antes de llegar a la cima de la montaña, sólo se encuentra la vegetación conocida como páramo de altura o zacatonal alpino y que indica una altitud superior a los 4 300 m. Algo sobresaliente en la cima de la montaña, es la presencia de un pequeño árbol, cuyo nombre común es junípero o cedrillo enano (Juniperus monticola), arbusto que presenta hábito rastrero y comúnmente crece en sitios rocosos y fríos.

Es importante resaltar que la densidad media del arbolado en el volcán de La Malinche, es de 205 individuos por hectárea; el 61.5% de su arbolado son coníferas y el 38.5% son hojosas.

En la parte más baja de este municipio, se encuentran vestigios de matorral xerófito cuyas especies características son: el maguey de cerro (Agave horrida), el agave pulquero (A. salmiana), el sotol (Nolina longifolia), la palma de izote (Yucca filifera), la palma (Dasylirion acrotriche), el tapón (Opuntia spinulfera), la pata de tlacuache (Senecio praecox), el nopal de alto (O. hypticantha), el nopal de ardilla (O. robusta), la biznaga o pitahaya (Mammilaria magnimamma), la salvia de bolita (Buddleia perfoliata), la trompetilla (Bouvardia ternifolia).

Fauna

No obstante el crecimiento y expansión acelerada de la mancha urbana, en el territorio del municipio, todavía es común encontrar algún tipo de fauna silvestre como por ejemplo; conejo (Silvilagus floridanus) y liebre (Lepus californicus). En la planicie es posible localizar aves y reptiles como la codorniz (Cyrtonix montezumae), picapinos y víbora de cascabel (Crotalus sp.).

Atractivos culturales y turísticos

Huamantla, Tlaxcala

Columnas prehispánicas.- Se localizan en el barrio de Santa Anita, actualmente esta zona es propiedad privada. Es importante señalar que en Huamantla existen 21 zonas arqueológicas.

Exconvento de San Luis.- La construcción de este convento franciscano se terminó hacia 1585. Parte del conjunto arquitectónico es la Capilla Abierta de San Luis, caracterizada por sus grandes dimensiones y cuya estructura consta de cinco arcos de medio punto, sostenidos por columnas toscanas de capitel dórico, con doble crujía.

convento de san luis obispo
El Templo del Señor del Desposo.- Fue concluido a fines del siglo XVII, tiene una fachada de estilo barroco de características sencillas. El primer cuerpo de la portada tiene un arco de medio punto, y el segundo alberga un nicho, la escultura de San Antonio, flanqueada por los escudos de la orden franciscana. La torre es de cantera y luce en sus dos cuerpos esbeltas columnas salomónicas. Capilla abierta del Convento de San Luis. Templo de San Francisco. En el interior sobresale el retablo principal de estilo churrigueresco con relieves antropomorfos.

A lo largo de los muros están distribuidos retablos de estilo neoclásico con óleos sobre tela. En el monasterio, el claustro ha sido remodelado a través del tiempo; sin embargo, es posible distinguir algunos elementos originales como las columnas toscanas del claustro bajo y las del alto con capitel ornamentado. Como parte del conjunto, se levanta una pequeña construcción conocida como la Capilla de la Tercera Orden, cuya portada es sumamente sobria y desprovista de elementos decorativos. En su interior, el sotocoro y coro muestran pinturas antiquísimas al óleo. Destaca el retablo mayor, de estilo barroco y las pinturas en los muros laterales .

La Parroquia de San Luis.- Data de la época colonial, su fachada está decorada con cantera gris y una serie de nichos ocupados por esculturas realizadas en alabastro, conserva una sola torre y una pequeña espadaña. En el interior se conservan pinturas sobre lienzo con la técnica al óleo, la mayoría de autores anónimos. Los retablos barrocos son de gran valor artístico y están dedicados a la Virgen María y Jesucristo.

Sobresale una pintura con la imagen de la Virgen de Guadalupe, cuya autoría se le atribuye al famoso pintor Miguel Cabrera quien fue fundador de la academia de pintura mexicana \"Sor Juana Inés de la Cruz\".

Antigua Casa Cultural.- Construida entre los siglos XVIII y XIX, posteriormente fue el famoso Colegio Juana de Arco. Actualmente alberga el Centro Cultural Huamantla, se compone de ocho salas en las que seimparten talleres diversos y exposiciones temporales.

antigua casa de la cultura
Palacio Municipal.- Guarda en el interior un mural que narra la fundación de la ciudad realizado por el maestro Desiderio Hernández Xochitiotzin, una reproducción en relieve del Códice de Huamantla y una galería donde muestra una serie de fotografías de los presidentes municipales. Gobierno del Estado de Tlaxcala. Secretaría de Educación Pública. Instituto Nacional de Antropología e Historia.

Haciendas

San Cristóbal Lagunas.- Su construcción se llevó a cabo en varias etapas que van del siglo XVIII, XIX y parte del siglo XX. Era utilizada para la agricultura y ganadería, esta hacienda está dividida en dos predios; su régimen de propiedad es privado, su fachada principal es de aplanado blanco, sus muros están elaborados con piedra y adobe, las cubiertas son de viguería de madera con teja y viguería de madera con ladrillo terrado; la forma de su cubierta es plana de un sólo nivel y el ancho de sus muros es de 70 cm. La hacienda cuenta con: troje, machero, establo, capilla, calpanerías, casa del hacendado y corrales.

rancho la noria
El Balcón.- La época de construcción es del porfiriato. La fachada principal es de aplanado blanco, sus muros están elaborados con piedra y adobe, las cubiertas de la hacienda se elaboraron con viguería de madera con tejamanil, la forma de la cubierta es plana, es de un sólo nivel, y el ancho de los muros es de 80 cm. Esta hacienda contaba con una troje, tinacal, machero, establo, capilla, calpanerías, casa del hacendado y corrales.

Santa Bárbara.- Su construcción data de los siglos XVIII y XIX. La fachada principal es de aplanado blanco, tiene muros construidos en piedra, adobe y tabique, las cubiertas de la hacienda son de viguería de madera con solera, la forma de las cubiertas es plana, la construcción es de un sólo nivel y sus muros son de un espesor de 70 cm., el régimen de propiedad es privado.

La Compañía.- Se construyó en cuatro épocas, siglo XVII, XVIII, XIX y el porfiriato. La fachada principal de esta hacienda es aplanado de color amarillo, los muros se construyeron con piedra y adobe, los entrepisos están hechos de viguería de madera con tejamanil, así como también las cubiertas, la forma del entrepiso y la cubierta es plana, esta construcción cuenta con 2 niveles, el ancho de los muros es de 70 cm. La hacienda contaba con troje, tinacal, macheros, establo, capilla, calpanerías, casa del hacendado y corrales, esta hacienda se construyó en un valle. Se localiza sobre la carretera Huamantla-Nicolás Bravo, por el kilómetro 2.8 en la localidad de La Compañía.

Guadalupe.- Construida durante el porfiriato. Los muros de esta hacienda se elaboraron con material de piedra, la cubierta se elaboró con adobe y ladrillo, la forma de la cubierta es plana, es de un sólo nivel y sus muros tienen un espesor de 70 cm. La hacienda contaba con una troje, machero, establo, capilla, calpanerías, casa del hacendado y corrales. Estas instalaciones se construyeron sobre un valle, se localiza por el camino de terracería Huamantla a Guadalupe de sur a norte por el kilómetro 4, en la localidad de Guadalupe.

San Francisco Soltepec.- La época de su construcción data de los siglos XVIII, XIX, el porfiriato y XX. Esta hacienda fue restaurada, actualmente su infraestructura se usa como restaurante–bar, está ubicado en la casa principal, la cual se conserva en excelente estado. Su fachada principal es de forma plana, color amarillo, sus muros están hechos de piedra y adobe, su cubierta es plana y está hecha en viguería de madera con tejamanil, es de un sólo nivel y sus muros tienen un espesor de 70 cm. Fachada de la ex-hacienda de Soltepec. Contaba con una troje, tinacal, machero, establo, capilla, calpanerías, casa del hacendado y corrales. El principal tipo de producción era agrícola, ganadera y pulquera.

San Martín Notario.- La época de construcción data del siglo XVIII y el porfiriato. La fachada principal es aplanado, los muros que la sostienen están hechos de adobe y piedra, su cubierta es plana y está hecha en viguería con tejamanil, es una construcción de dos niveles y los muros tienen un ancho de 80 cm., es de propiedad privada, El principal tipo de producción era agrícola y ganadera. Vista lateral de la entrada principal de la hacienda San Martín Notario. Los espacios que tenia son los siguientes: troje, machero, establo, capilla, calpanerías, casa del hacendado y corrales.

El Molino.- La época de su construcción fue durante el siglo XIX. La fachada principal es aplanado blanco y los muros que la sostienen son de piedra y tabique, es de un solo nivel, el régimen de propiedad es privado, los espacios con que cuenta son: capilla, calpanerías, casa del hacendado y corrales.

La Natividad.- La época de construcción fue en los siglos XVIII y XIX, la principal producción de la hacienda fue agrícola. Los sitios que la conformaban son: troje, machero, establo, capilla, calpanerías y corrales, esta hacienda está construida sobre una zona montañosa. La fachada es de aplanado blanco y sus muros fueron hechos de piedra y adobe, los entrepisos son de viguería, madera y terrado; la cubierta es de viguería de madera con tejamanil, la forma del entrepiso y de la cubierta son planas, la parte principal es de dos niveles, y el ancho de los muros es de 80 cm.

San Francisco Tecoac.- La época de construcción fue del siglo XIX, la principal actividad fue la agricultura, los espacios que tiene son: la troje, machero, capilla, calpanerías y casa de huéspedes Esta construcción tiene una fachada de aplanado color blanco, los muros que sostienen esta construcción fueron hechos de piedra y adobe, la cubierta esta hecha de viguería de madera con solera, lo mismo que su fachada, también es plana cuenta con un sólo nivel, los muros tienen un espesor de 80 cm., la hacienda es de propiedad privada.

San Miguel Báez.- La época de su construcción fue durante el siglo XIX, la principal actividad era la agricultura, los espacios que había en su interior eran la troje, machero, capilla, calpanerías, casa del hacendado y corrales. La fachada principal es de aplanado color blanco, los muros son de piedra y adobe, también la cubierta es plana y está hecha en viguería de madera, de tejamanil y solera. La hacienda es de un sólo nivel, los muros tienen un espesor de 80 cm., y es propiedad privada.

Santiago Brito.- Fue construida en el siglo XIX. La hacienda cuenta con una fachada de aplanado blanco, los muros que tiene fueron elaborados con piedra, ladrillo y adobe, la cubierta es plana y fue hecha con viguería de madera con solera. Es de un sólo nivel y sus muros tienen un espesor de 80 cm., al centro de la casa principal tiene una fuente y por la parte noreste se encuentra la capilla y un lienzo charro y tentadero. Las instalaciones son propiedad privada. Los sitios que tiene son: troje, machero, establo, capilla, calpanerías, casa del hacendado y corrales. Las actividades eran agrícolas. La hacienda se construyó en un valle, el cual está localizado por la carretera Huamantla – Apizaco a la altura del kilómetro 4.8 por la desviación norte sur 3er., kilómetro en la localidad de Santiago Brito.

Santo Domingo.- Esta hacienda se construyó en el siglo XIX. La forma de la fachada principal y de la cabecera son aplanado, ésta última está hecha en viguería de madera, los muros están hechos en piedra, ladrillo y adobe, el ancho de los muros es de 70 cm., en la parte central cuenta con una fuente. La hacienda es propiedad privada. Los espacios que tiene son los siguientes: troje, machero, establo, capilla, calpanerías, casa del hacendado y corrales, su producción era agrícola y ganadera, se edificó en un valle, el cual está localizado por el camino Xicohténcatl-Benito Juárez, a la altura del kilómetro 1.5 en la localidad de Santo Domingo.

Xalpatlahuaya.- Su construcción abarcó los siglos XVIII y XIX, su principal producción era agrícola, ganadera y pulquera. Los espacios que componen a la hacienda son: troje, machero, establo, capilla, calpanerías, casa del hacendado y corrales. Fachada de la hacienda Xalpatlahuaya. Esta hacienda tiene el régimen de propiedad ejidal y privado, las calpanerías se han dividido a la mitad, una corresponde a la escuela veterinaria de la U.A.T., y la otra es para los ejidatarios, lo que origina que por parte de la escuela remodelen las casas. Por lo que corresponde a la hacienda, en general tiene una fachada de aplanado blanco, los muros están hechos de piedra y adobe, los entrepisos son de viguería de madera con tejamanil y tanto la forma de los entrepisos como de la cubierta son planas, la hacienda cuenta con dos niveles de construcción y un espesor de 70 cm., en sus muros.

San Antonio Atenco.- La época de construcción corresponde al porfiriato. Esta hacienda aún conserva gran parte de su estructura original, sin embargo ya tiene algunas modificaciones con estructuras de acero y lámina metálica, así como divisiones de block. La fachada principal es aplanado blanco, los muros están hechos de piedra y adobe y tienen un espesor de 80 cm., es de un sólo nivel y la cubierta es de viguería de madera con tejamanil, además de que la cubierta es plana. El principal sistema de producción fue el agrícola, ganadero y pulquero. Los espacios con que cuenta son: troje, tinacal, machero, establo, capilla, calpanerías y casa del hacendado.

Xonecuila.- La época en que fue construida fue durante el porfiriato. Actualmente esta hacienda se encuentra en remodelación, por lo que ha sufrido cambios en sus cubiertas originales por concreto, también en el recubrimiento tiene una estructura de acero con lámina. La fachada principal es de aplanado blanco, los muros son de piedra y adobe, tienen un espesor de 70 cm., la hacienda es de un sólo nivel y el régimen de propiedad es privado, su cubierta es plana y se construyó en viguería con solera y concreto. La producción de esta hacienda fue ganadera, agrícola y pulquera, los sitios con que contaba son: troje, tinacal, machero, establo, capilla, calpanerías, casa del hacendado y corrales.

Monumento al toro.- Magna escultura del arquitecto Diódoro Rodríguez Anaya. Este Monumento se encuentra en la entrada a Huamantla, la escultura es dedicada a la afición taurina de la región.

Poblaciones del Municipio de Huamantla

© Derechos Reservados Telepaisa 2004-2020 | Términos y condiciones de uso | Llámanos Estados Unidos 1 630 747 5343